Argex
 

El valor de la palabra

Hace unas pocas semanas me encontré en una escuela secundaria a la que fui convocada para contribuir con algunas estrategias de mediación a la resolución de conflictos que se presentan en el aula.

Cuando ingresé me sorprendí al encontrar un enorme afiche que decía “07 de Mayo – Día de la palabra”.

Al volver luego de haber estado reunida con integrantes del equipo docente de la escuela, reflexioné sobre esa frase y sin proponérmelo me encontré observando tantas escenas cotidianas, tan comunes y tan repetidas, y el modo en que van delineando un recorrido y describiendo una ‘carrera biográfica’, que construida de ese manera, no resulta muy difícil predecir. Pensé en el porvenir de esos estudiantes y en cuán delicada es esa trama de palabras que nosotros mismos elaboramos, quedando muchas veces prisioneros en la dimensión de lo dicho, sin intentar avanzar en el decir. En efecto, es en el decir que podemos dejar atrás lo dicho, es en el fluir del lenguaje a través de la palabra que el decir puede transformarse en hacer, y es en el hacer que podemos comenzar a escribir una historia distinta e impredecible.

Mas sucede que en tiempos de agitación, muchas veces nos vemos envueltos en un hacer irreflexivo. Emprendemos un viaje en el túnel del tiempo hacia los orígenes más remotos de nuestra especie y nos encontramos tirando una piedra en un lugar de llamar a la puerta, señalando con el dedo en lugar de tender una mano, girando solos en círculos concéntricos en lugar de compartir una danza. Y en ese hacer ‘prescindente’ del ‘próximo’, olvidamos el valor de la palabra sin considerar que todo es lenguaje, entonces no medimos las consecuencias de nuestro accionar.

Poder recuperar una porción de la trama cotidiana de la vida y convertirla en espacio de diálogo para poner en palabras nuestro accionar con relación al prójimo, nos permite volver la mirada sobre la interacción que generamos y comenzar a cambiar el curso de algunos recorridos dando un paso decisivo que nos hace posible trascender desde la ‘carrera biográfica’ hacia una historia personal única e irrepetible, recuperando de este modo nuestra dignidad original.

Vuelvo a recordar en este punto el gran afiche que encontré al ingresar a la escuela y puedo ya imaginarme tantos grupos inconexos de estudiantes transformados en equipos de trabajo, con el objetivo común de mostrar por todas las proximidades el valor de uso de la palabra a través de su propia modalidad de interactuar.

Débora Fortuna.

 

Newsletters anteriores

Agosto Abril Octubre Febrero
 
 

"Esta reflexión es atemporal, te puede aportar algo hoy o más adelante. Consérvala"
Si no quieres recibir nuestro newsletter envia un mail a: info@argex.com.


 
Argex 2014 / www.argex.com / info@argex.com / Córdoba, Argentina